29 de marzo de 2014

El club de lectura virtual lee...


Hay algunos libros por los que no pasa el tiempo... nuestra siguiente lectura es uno de ellos, se trata de un pequeño librito, una delicia de apenas ciento veintiocho páginas, 84, Charing Cross Road, de Helene Hanff.‘84, Charing Cross Road’ no es exactamente una novela, sino una colección de cartas de la propia autora. En Octubre de 1949 en Nueva York, Helene Hanff escribió una carta a la librería Marks & Co., situada en el número 84 de Charing Cross Road, solicitándoles un libro. La carta será contestada por Frank Doel, librero de la casa, que tendrá que vérselas y deseárselas para encontrar los libros que le exige Helene desde Nueva York. La correspondencia continuará durante veinte años, durante los cuales vemos a diferentes personajes entrar y salir del escenario. Un canto a la amistad y al amor por los libros, una reivindicación del trabajo del librero, una constatación de las penurias económicas de la Inglaterra de la posguerra y del poder emergente de Estados Unidos. Una pequeña joya... esperemos... De momento aquí lo dejamos, iremos dando más información a lo largo de la lectura.
Fuente:  http://www.papelenblanco.com/novela/84-charing-cross-road-de-helene-hanff

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenas! Creo que no se puede insertar comentarios en el enlace del libro de 84, Charing Cross..quería comentar que me está sorprendiendo, aunque en principio no entendía muy bien un libro basado exclusivamente en Cartas de un lado para otro, pero finalmente estoy viendo como en aquéllos tiempos sin "emails" ni "whatsapps" también se fraguaron grandes amistades, muy elogiable y entrañable los detalles por ambas partes en fechas señaladas,etc.

Me gustó esta cita: !! Quê Mundo tan extraño éste nuestro, en el q uno puede adquirir para toda la vida algo tan hermoso... Por lo q cuesta una entrada de cine de Broadway, o por la quincuagêsima parte de lo que te cobra un dentista por empastarte un diente!!!

Y añadiría yo ó por lo q t cuesta una copa, una comida, un teatro ó unos bombones, sin embargo UN LIBRO es para SIEMPRE

Carlos

Anónimo dijo...

Rafael dijo...

Hemos pensado en lo mismo, Carlos.

Cuando leí por primera vez este libro, la comunicación por Internet estaba casi iniciándose. Ahora que me hago de nuevo con él, no dejo de pensar en que la palabra escrita, casi instantánea en este nuevo entorno, establece nuevos tipos de relaciones (un ejemplo evidente es lo que estamos haciendo en el club virtual de lectura).

A tu comentario final (un LIBRO es para SIEMPRE) yo me permitiría añadir una coda: es para SIEMPRE porque NUNCA ES EL MISMO LIBRO. Es mi pequeña aportación a la función de la RELECTURA: nos somos siempre los mismos y los libros (si tienen "espesor literario", si permiten "continuar el diálogo") tampoco. Ese es ,creo, su valor principal.

Saludos

Carlos dD dijo...

La verdad es que se lee bien y he disfrutado del mismo por sus valores humanos, qué educación y respeto entre H.H. y Frank Doel. La "gran familia" que formaron durante 20 años entre Helene y el resto de los empleados de la libreria, mucha complicidad.

Me hizo gracia el comentario de H.H. al respecto de que sólo compraba libros si los había previamente leídos,además de la cantidad de libros que compró,y eso que odiaba las novelas..excepto "Orgullo y Prejuicio" y el interés por comprar una colección de libros que estuvieran bien encuadernados,etc.

Cómo a veces pasa en la vida real, le quedó un "pero" a H.H. y haber visitado Charing Cross,84 como era su deseo...Pero me ha parecido una lección de cómo durante aquéllos años de 1949-69, sin necesidad de las nuevas tecnologías se fraguó una buena Amistad.

Saludos,

Carlos

Teresa Al.Ma. dijo...

No sé a vosotros, pero a mí me ha venido una nostalgia horrorosa del correo postal con este libro.

Lo leí hace tiempo y ahora lo retomo (tarde, como siempre) como quien se encuentra con un viejo amigo.
Es una oda al amor por los libros y la lectura. Además de reencontrarme con la práctica casi perdida del "carteo", me gusta porque en esa relación con los libros encuentro (supongo que os ha pasado) guiños a toda la gente que adolecemos del mismo amor o de las mismas manías.

"El día en que me llegó el ejemplar de Hazlitt, se abrió por una página en la que leí: "Detesto leer libros nuevos". Y saludé como a un camarada a quienquiera que lo hubiera poseído antes que yo."

¡Fantástico! (aunque me encanta también leer libros nuevos)

Felicidad dijo...

Bueno, pues como parece ser que este libro es más cortito, podemos ir a pasando al siguiente... Tranquilos los rezagados, que una vez que revise por segunda vez que el enlace va bien, podéis seguir dejar comentarios.
Pero antes, algunos comentarios de lo que me ha sugerido esta entrañable lectura... a la que, en algún sitio he leido por ahí, que definían como "metaliteratura", es decir, un libro que habla de otros libros, de otras literaturas...
Además de eso me quedo con la añoranza de las cartas, como ya habéis comentado. De esas cartas escritas a mano, cuya letra denotaba el estado por el que atravesaba la persona que escribia, muy lejos de la "asepsia" de las tecnologías actuales. Unas cartas que fraguan amistades durante más de 20 años... Recordáis la sensación de abrir una de esas cartas...?
Y unas cartas, que además, nos muestran también un poco de la historia más reciente de estos paises. En definitiva... una joya... ¿o no?
Felicidad

Felicidad dijo...

Como vuestros comentarios son, por el momento, escasos, (podéis seguir dejándolos cuando queráis), en lugar de resumir la lectura con ellos, voy a reseñar algunos que me han gustado mucho (en la mayoría de ellos se puede adivinar un gusto y una deformación profesional...):
"me tiene aquí escribiendo largas notas en los márgenes de unos libros sacados en préstamo de la biblioteca...Algún día me descubrirán y me quitarán mi tarjeta de lectora", p. 21
"Con la llegada de la primavera necesito un libro de poemas de amor. ¡Nada de Keats o Shelley! Envíeme poetas que sepan hablar del amor sin gimotear...Wyatt o Johnson o alguien por el estilo: lo dejo a su criterio. Pero que sea una edición linda y preferiblemente de pequeño formato, para poder metérmelo en los bolsillos de los pantalones y llevármelo a Central Park", p.21
"Puede añadir las Vidas de Walton a la lista de libros que no me envia. Va contra mis principios comprar un libro que no he leído previamente: es como comprar un vestido son probártelo, pero lo cierto es que aquí no es posible conseguir las Vidas de Walton ni en una biblioteca pública", p.63
"Cada primavera hago una limpieza general de mis libros y me deshago de los que ya no volveré a leer, de la misma manera que me desprendo de las ropas que no pienso ponerme ya más"... Mis amigos son muy peculiares en cuestión de libros. Leen todos los best sellers que caen en sus manos, devorándolos lo más rápidamente posible... y saltándose montones de párrafos según creo. Pero luego jamás releen nada, con lo que al cabo de un año no recuerdan ni una sola palabra de lo que leyeron. Según entienden ellos la cosa, compras un libro, lo lees, lo colocas en la estantería y jamás vuelves a abrirlo en toda la vida, pero nunca lo tiras!! Pero... ¿por qué no? Personalmente creo que no hay nada menos sacrosanto que un mal libro e incluso un libro mediocre", p. 75 y 76
"¿Por qué será que a las personas a las que jamás se les pasaría por la imaginación robar nada encuentran perfectamente lícito robar libros?", p. 82
"No me importa reconocer que a veces me sentido muy celosa de ti, porque Frank disfrutaba leyendo tus cartas y todas ellas, o muchas, revelaban un sentido del humor muy parecido al suyo. También he envidiado tu facilidad para escribir", p. 116

Anónimo dijo...

Buenas noches!
Me ha gustado la lectura, fresquita en su narrativa y el formato epistolar entrañable y afectuoso.También me despertó un poco de añoranza del correo postal, esa sensación de envío y espera,!ahora es todo al instante¡
Me despertó la curiosidad, esto de "los huevos en polvo", preparado alimenticio a base de derivados del huevo!!!
Me he alegrado al saber que Helene
mantenía cierta actitud ante los libros igual que la mía !aunque casi nadie la entiende¡ cada cierto tiempo, reparto, dono, entrego, incluso para regalos especiales !utilizo mis libros! al hecho en sí lo llamo repartir mi legado intelectual?? !los libros han de circular¡
..."Según entienden ellos la cosa, compras un libro, lo lees, lo colocas en la estantería y jamás vuelves a abrirlo en toda la vida, pero nunca lo tiras!! Pero..p.75
Releí pocos libros, y la verdad es que la segunda lectura siempre es diferente.
Cuando nos relacionamos con un libro, no solo el autor/a es lo único que atrae, de manera indirecta el formato y diseño también determinan nuestra empatía.
!La edición de bolsillo! A mi me cuesta.

Mara

Carlos dD dijo...

Al hilo de lo que comentáis...¿cuánto hace que no escribís o recibís una carta manuscrita? En mi caso, años!!

En alguna ocasión yo si he enviado alguna postal,pero como dice Mara ó Teresa, ahora todo es inmediato y ya no se "cartea" uno...

Y la otra pregunta que me hago es si realmente comprariáis solo aquéllos libros que ya habéis leído, en mi caso no lo hago...sino más bien lo contrario.

Por último, es cierto, se puede entender que la mujer de Frank estuviera celosa de Helene, aún sabiendo que entre ellos dos no existía más que una relación de cartas, existía clara complicidad.

Saludos y hasta la próxima lectura:-)

Carlos

Teresa Al.Ma. dijo...

Es que Helen y Frank compartían una pasión muy fuerte: los libros. Y no solo su lectura, sino la búsqueda del libro perfecto, el gusto por las ediciones especiales y cuidadas, el valor de esas "pequeñas" joyas. El libro como objeto precioso y preciado, también por su contenido.

En mi caso, la mayoría de las veces compro libros que ya he leído y que necesito tener. Es como dice Helen apunta "[...] el pasado octubre me introdujo en la lectura de Louis, duque de Saint-Simon [...] anoche iba ya por mitad del volumen VI cuando comprendí que no podía soportar el pensamiento de que, cuando los devuelva, no me quedará nada de Louis en casa." Esto es lo que me mueve a comprar libros que ya he leído xD


Algunas de mis citas favoritas:

"Desde donde estoy ahora, Londres se encuentra muchísimo más cerca que la calle 17."

"Parece tan nuevo y tan flamante como si nadie lo hubiera hojeado nunca, pero alguien lo ha leído: se abre espontáneamente por sus pasajes más bellos, y el fantasma de su anterior propietario me señala párrafos que jamás he leído antes."

Rafael dijo...

Recuerdo ahora, al hilo de lo que comentáis, y pensando sobre todo en la relación con el libro como objeto precioso, una anécdota que me comentó un amigo en este sentido.

Tenía entonces alrededor de los veinte años y se encontraba con el rumbo desnortado; bueno, eso ocurre a cualquier edad ;)

Como buen lector, decidió buscar “abrigo” entre las lecturas de infancia y se hizo con un antiguo volumen de las aventuras del inefable Guillermo Brown, de Richmal Crompton.

Al abrirlo, cuarteado por el tiempo y las manos de diversos lectores, lo acercó a su nariz para recibir los aromas del tiempo (costumbre esta que compartimos muchos lectores*), y la intensidad del olor le "llevó" a unos 10-12 años atrás, recordándose, con una nitidez fotográfica, en el balcón de la casa sevillana de sus abuelos, a la hora de la merienda, con aquel libro entre las manos.

¡Cosas de libro!

(*) Hay un texto, El ladrón de libros, creo recordar que así se llama, de la novelista y exbibliotecaria Nuria Amat, donde se relata esta práctica, común entre muchos letraheridos ;)

Saludos en este sábado lluvioso, proclive a la lectura.

Felicidad dijo...

Bueno pues ahora si que sí!
Vamos a ir terminando esta lectura y pasar a la siguiente, que estará preparadita en breve...
¡Qué nervios! ¿Qué será? Os va a gustar... creo y espero!!
Bueno, pues antes de terminar solo dos cositas... o tres...
Primera, que os recuerdo que la peli que está basada en el libro se titula "La carta final", la dirige David Hugh Jones y la protagonizan Anne Bancroft y Anthony Hopkins, entre otros.
Segunda cosita, que Isabel Coixet dirigió aquí en España, la adaptación para el teatro que se hizo del libro.
Y tercera cosita, casi a modo de confesión, en estos días en que la comunicación es tan inmediata... me encantaría que algún día llegara a mi buzón alguna carta que no fuera del banco o de algún pago...Una carta escrita de puño y letra, llena de sentimientos, de verdades o mentiras, según se mire, con remite o sin él, me da igual...Sigo añorando y echando de menos que me tiemblen las manos abrir (o destrozar según el momento y el remitente...), aquellos sobres. En fin...

Un saludo dominguero en el que parece que el sol se está atreviendo a ser quién es!!

Felicidad dijo...

Me olvidaba, qué cabeza!
La película la podéis encontrar en la biblioteca en la Sección de Música y Cine, apartado CINE INTIMISTA C

Más saludos!

Anónimo dijo...

Hola, aunque ya sé que hemos pasado al siguiente libro yo quiero hacer el último y único comentario de esta obra. Disculpadme por hacerlo tan tarde, pero no me sentía inspirada para escribir nada. Yo, este libro ya lo había leído y me ha producido la misma sensación, creo que es un libro muy bonito y a la vez me hace pensar todo lo que tengo por leer. Así es que yo releo como Helen, pero a diferencia de ella, la verdad, suelo leer novelas principalmente. Por otra parte, el otro día trasteando un poco por Internet en los diferentes blogs de lectura/cultura para saber lo que se opinaba sobre la obra en cuestión me encontré que se hablaba en Club cultura de la Fnac que aludía a la adaptación teatral de Isabel Coixet, daba a entender algo así como que Frank y Helen estaban enamorados, aunque nunca se hubieran dicho "te quiero" y me quede un poco perpleja, puede que sea interpretación mía pero desde luego si ese es el enfoque no estoy de acuerdo. ¿Es que no puede haber una relación amistosa entre dos personas de diferente sexo? ¿que pensais vosotros? Disculpas de nuevo.

Hasta pronto.

Laura