25 de octubre de 2015

El profesor del deseo de Philip Roth


David Kepsh, un personaje recurrente en las novelas de Roth, vive obsesionado por el sexo desde tiempos de estudiante y lo sigue estando en la madurez. Su abstinencia forzada durante la juventud, sus experiencias desenfrenadas en Londres, su fracaso matrimonial y la soledad no hacen más que evidenciar la incapacidad del protagonista de entregarse sinceramente a alguién, de comprometerse y llegar a ser feliz algún día.

 http://www.lecturalia.com/libro/17004/el-profesor-del-deseo


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3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me siento identificada con el protagonista en algunos aspectos, aunque marcando la diferencia. Después de muchas expectativas e intentos, ninguno de los dos alcanzamos el climax: Kepesh a nivel sexual y yo a ver qué me depara el libro.
Para mí, puedo estar equivocada, tiene muchos altibajos, momentos muy buenos y otros no tanto, incluso aburridos y reiterativos.
La búsqueda de la identidad personal, la felicidad y, sobre todo,la soledad están muy bien tratados.
Muy importantes, y bien dibujadas, las figuras del padre y la madre; no así la de las mujeres, a las que parece cargar con la culpa de su infelicidad.
Bien escrito y con una gran riqueza de vocabulario.
"Bastante kafkiano".
Seguiré leyendo y ya comentaremos con calma.
M.J. Miércoles mañana

Anónimo dijo...

Siento no poder estar con vosotros el próximo miércoles (día 10 de febrero) y por eso os escribo algo sobre el libro.
Me encanta la forma de utilizar el lenguaje, como juega con las palabras (creo que los gazapos que he visto sean problema del traductor), como describe, como expresa sentimientos...

Pero me resulta difícil expresar las sensaciones que he tenido al leerlo, creo que he pasado por todos los estado de ánimo: interés, sobresalto, desagrado, aburrimiento...Algunos fragmentos me han encantado, hasta parece que David tiene sentimientos (último encuentro con sus padres). En otros momentos me parece incapaz de amar, sólo busca sexo como necesidad fisiológica para llegar a la conclusión (pag 108-109) de su soledad y pedir a gritos "!quiero a alguien¡".
El viaje a Europa con Claire me ha gustado y a la vez me ha tenido en un "sin vivir", me decía a mi misma: este ya va a estropear su relación.
Sale adelante "...el pasado ya no puede hacerme daño" (pag.176).
Parece que ha superado sus problemas pero... no lo tengo nada claro. La solución el próximo miércoles.
MALS Miércoles por la mañana

SB dijo...

Acompañamos a David Kespesh, profesor de literatura en plena crisis de los 40 en su recorrido autobiográfico, por distintos escenarios de América y Europa, y en las etapas de su infancia y adolescencia.
Las continuas referencias literarias a Chejov y Kafka, así como su peculiar modo de entender la enseñanza de la literatura, no hacen más que señalar la complejidad emocional del protagonista.
El relato se parece, a veces, al protocolo que se sigue en el "sofá" del psicianalista. Evidentemente David también se está psicoanalizando en la práctica.
Inquietante la pregunta que se hace al final del libro,al despertarse una mañana al lado de Clarissa, su mujer: ¿Podré adaptarme a vivir sin el deseo?,